Iniciar el tratamiento antirretroviral de forma precoz en las personas con VIH es fundamental para mejorar la calidad de vida en el proceso de envejecimiento de estos pacientes, uno de los grandes desafíos de la Medicina para este colectivo.

Lazos rojos con el objetivo de concienciar a los partidos politicos de que el VIH no debe olvidarse. EFE/ Javier Lizón

El total del 50% de las poblaciones infectadas por VIH tiene más de 50 años y menos, es contagiado por un proyecto procesal en condiciones de fragilidad, como se consagró en el seminario “Frágil Interdisciplinaria del Sida (SEISIDA) y la compañía farmacéutica Gilead.

«El reto es vivir mejor y por eso es vital controlar la fragilidad, entendida como la pérdida de la reserva funcional», según la doctora Matilde Sánchez Conde, del Servicio de Enfermedades Infecciosas Hospital Ramón y Cajal de Madrid.

«Las personas con VIH tienen una edad biológica mayor que el resto de las personas, si son frágiles», señala al precisar que esta situación de fragilidad es un factor determinante en el manejo de la infección cuando se habla del pronóstico de vida.

Por esa razón, es fundamental iniciar el tratamiento antirretroviral “cuanto antes mejor, porque el inicio precoz predice un mejor envejecimiento y hace que las personas con VIH se hagan mayores con buena calidad de vida”, apunta.

Otros factores determinantes en la calidad de vida a largo plazo de las personas que viven con VIH son la salud mental, el tabaco, la dieta y, especialmente, el ejercicio físico.

Por su parte, la doctora María José Galindo, de la Unidad de Enfermedades Infecciosas-Medicina Interna del Hospital Clínico Universitario de Valencia, puedes centrarte en las razones por las que tienes el diagnóstico de tardio: “Hay una persona que es una persona de más de 50 u 80 años a la que le puede llegar la inflación. Por eso, hay que normalizar la prueba del VIH en la práctica clínica”.

Sin embargo, algunos profesionales sanitarios no pueden contemplar esta factibilidad de diagnóstico en mayores de 50 años y algunos síntomas asociados se pueden confundir con comorbilidades relacionadas con la edad, lo que repercute en una mayor mortalidad, otras unarbiradaica repa

según Juanse Hernández, del Grupo de Trabajo sobre Tratamientos del VIH (gTt-VIH)para alcanzar un envejecimiento saludable con VIH es necesaria la atención integral y el empoderamiento del paciente.

«La antención integral y centrada en la persona es la que promueve las condiciones necesarias para la consecución de mejoras en todos los límites de la calidad de vida y el bienestar de la persona, partiendo del respeto pleno a su dignidad y derechos, de sus intereses y preferencias y contando con su participación activa”, afirma.

El envejecimiento con VIH requiere un cambio en el sistema

Durante este encuentro, se ha puesto de manifiesto que para el abordaje de la cronicidad en VIH se requiere un cambio del sistema sanitario mediante el trabajo en equipos interdisciplinares con profesionales de los servicios sanitarios, sociales y comunitarios, farantandandoo contino e implicación del paciente en el cuidado de su propia salud.

Además, se fortalece fundamentalmente con equipos de Atención Primaria y reorganiza la atención sanitaria, potenciando el papel de los profesionales de medicina, enfermería y trabajo social sanitario y del ámbito comunitario (ONG); valorización de forma integral de las necesidades médicas, funcionales y sociales de las personas, y planos intervinientes individualizados en el funcionamiento de las necesidades de los grupos estratificados.

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