Rejuvenecer con la terapia hormonal sustitutiva

Los estrogenos, junto a la acción de la progesterona, son las hormonas responsables del desarrollo y función adecuada del aparato genital femenino (útero, trompas y ovarios).

Entre otras cosas, los estrógenos preparan a las niñas desde la pubertad para la ovulación y la fecundación (menstruación), disminuyen la tensión arterial, influyen en el metabolismo de las grasas y el colesterol, protegen la piel y, junto con los andrógenos, estimulan la libido.

«Cuando me llegué la menopausia, con sus sofocos aparejados, la irritabilidad, los cambios de humor, las molestias vaginales o la piel deslucida, se truncó mi bienestar y mi felicidad. Pedí una cita urgente a la Dra. Sala y le dije: «Me tienes que solucionar este problema como sea».

«Mi confianza siempre ha estado depositada en ella y sabía que su respuesta sería inmejorable», opina.

“Me habló de la terapia hormonal sustitutiva (THS), advirtiéndome de que había especialistas que no estaban de acuerdo con este tratamiento. Pero ella me comentó que los beneficios, en mi caso, podrían ser muy buenos”.

«Después de una serie de pruebas y análisis previos, inicié el tratamiento hormonal y me cambió la vida… Y si antes de la terapia ya quería a Carmen, ahora, con la THS funcionado de maravilla, la quiero muchísimo más”, subraya.

“Eva es una mujer feliz. Ya no padecer sofocos, insomnio, su piel y su pelo show belleza y sus relaciones sexuales han vuelto a ser fluidas y sin molestias”, pointa nuestra experta de referencia en calidad de vida de la mujer de ayer, de hoy y de mañana en la Clínica Gine-3 de Barcelona.

El renacer de la terapia hormonal sustitutiva, por Carmen Sala

“La terapia hormonal sustitutiva (THS) se refiere al tratamiento con hormonas que se administran a las mujeres para complementar o igualar los valores que tienen por debajo de la normalidad, y que provocan síntomas desagradables.

La verdad es que no me gusta el título de este artículo, ya que en nuestro caso iniciamos tratamientos de THS hace unos 30 años, nunca dejamos de prescribirlos, a pesar de las indicaciones de las sociedades científicas, que desaconsejaban. estudios efectivos.

Afortunadamente, la revisión de estos estudios ha vuelto a centrarse en la bondad de este tipo de tratamiento.

Es cierto que los farmácos han ido cambiando en función de la disponibilidad, y las indicaciones han ido auamento. Hemos afinado, también, la relación de contraindicaciones, y en cambio hemos aumentado las indicaciones.

Debe quedar bien entendido que el tratamiento no es único, que hay múltiples posibilidades de combinación de productos, y que en todo caso debe ser una terapia absolutamente individualizada.

Si la indicación fundamental es el bajo nivel de hormonas, y fundamentale de los choques, con sus consecuentes efectos, queda claro que se debe comentar cuanto antes y no hay necesidad de suspenderlo mientras el efecto potenciador se puede mantener.

Los efectos secundarios de la falta de estrogenos, o de valores inferiores a los necesarios, son fundamentales la aparición de fococos, la inestabilidad del sueño, la diminiciación del apetito sexual, los trastronos del animo, los fallos de memoria, la atrofia cutánea y de mucosas, las molestias o incluyendo la impossibidad de mantener relaciones sexuales, el empeoramiento de las molestias articulares, y el desarrollo de la osteoporosis.

Pueden manifestarse algunos o todos los síntomas, según las características de cada mujer, la edad en que se presenten o la brusquedad con que se presente el descenso hormonal.

No es lo mismo una aparición brusca de cese hormonal, por ejemplo, tras una intervención quirúrgica en la que se extirparon los ovarios, ni si ello tuvo lugar a los 45 años, o a los 50.

Muchas veces, el cese hormonal es lento, progresivo y da la oportunidad al organismo a adaptarse; los sintima son más fáciles de asumir, aunque old de difícil concienciación. Cuando el cese hormonal es brusco, sin duda es la mujer la que acude y reclama una solución.

Es nuestra obligación estar atentos a esta situación y, a partir de los 45 años, si no ha habido ningún síntoma que nos pueda poner en alerta, dedicar un tiempo de la revisión ginecológica anual a preguntar sobre estos síntomas.

Si hubiera dudas, un simple análisis de sangre cuyo resultado obtenemos en 24 horas nos confirmará la situación.

Cada mujer, una terapia hormonal individualizada

Es un buen momento para informar a la mujer acerca de los beneficios que le pueden reportar un tratamiento de este tipo, ir disipando sus temores y explicarle qué controles realizamos en caso de necesitarlo.

Además, para realizar una buena prescripción médica, es imprescindible proceder a una revisión ginecológica que incluye una citología, una ecografía transvaginal, una mamografía y, en su caso, una ecografía mamaria.

Asimismo, un análisis general y otro hormonal con el objetivo de descartar anomalías en los factores de coagulación, corroborar un buen funcionalismo hepático y valorar la buena o mala salud del metabolismo (glucosa, colesterol, triglicéridos).

En casos complejos, por antecedentes familiares o personales, existencia de varices, debemos solicitar una prueba de despistaje de enfermedad tromboembólica, incluso pedir consejo al especialista en Angiología y Cirugía vascular.

Con este estudio exhaustivo ya finalizado, citaremos a la mujer para explicarle qué tipo de tratamiento hemos elegido para ella, qué dosis y cómo desaparecerán; y, sobre todo, qué controles debe seguir y qué debe hacer en caso de algún olvido de las tomas o de la aparición de síntomas no previstos.

Si la mujer esta cerca de los 50 añospodemos ofrecer la variante de THS que le mantenga con menstruaciones o bien una alternativa que tierra la misma eficacia y que le evitará el sangrado escaso.

Es el momento también de consensuar la vía que desea la mujer para la administración de los medicamentos.

Puede ser oral, transcutáneo, intramuscular, en deposición subcutánea o vaginal. La vía puede ser en relación a sus deseos ya sus preferencias; pero a veces es obligado como, por ejemplo, en el caso de intolerancia a los excipientes de la medicación oral.

El valor global de la terapia hormonal sustitutiva

Debemos aprovechar para proponerle, si no lo está realizando, mejoras en sus hábitos de vida; en especial, la reducción o eliminación del tabaquismo, minimizar el consumo de alcohol, realizar algún tipo de actividad aeróbica adecuada a la edad y una dieta equilibrada baja en grasas e hidratos de carbono, como la dieta mediterránea.

Es un buen momento porque la mujer está receptiva, y debe entenderlo como un tratamiento global que no sólo es farmacológico.

La mayoría de estos tratamientos se basan en estrógenos y progestágenos, pero no tienen en cuenta la pequeña cantidad de hormona masculina que toda mujer necesita para mantener un nivel adecuado de libido y un buen tono de la masa muscular. Excepto la tibolona, ​​los demás preparados no tienen en cuenta esta variante, que es tan importante y que hay que saber cómo administrarla.

Las dosis de medicación deben ir variando con la edad del paciente, según sus necesidades, y no siempre la industria farmacéutica nos ofrece los preparados adecuados. Debemos ir valorando la vida media de los medicamentos en sangre y, si no existe el preparado ideal, conseguiremos el nivel adecuado distantes las tomas.

Si se siguen las indicaciones lógicas para señalar el inicio, las dosis adecuadas y los controles de vigilancia conseguiremos una mujer en estado de salud con beneficios no solo a nivel ginecológico, sino como ya hemos explicado a nivel osteoarticular, mental, e incluso cardiovascular.

Cada vez, y una vez se han revalorado los estudios iniciales, aparecen más puntos a favor de la indicación para la terapia hormonal sustitutiva y se van alejando los miedos a la provocacion de cancersituación que tiende a desaparecer con los datos, la información y la divulgación.

Quizás, cuando la vida media de la mujer era menor de 65 añosno hacia falta la THS, pero en la actualidad, donde la vida media supero facilente los 80y la mujer es cada vez más decisiva en todos los aspectos de nuestras sociedades, necesitamos mujeres sanas, mentalmente estables y competitivas«, concluyó.

Terapia hormonal sustitutiva con la Dra.  Carmen Sala y Eva, una de sus pacientes ginecológicas.¿Eva, y qué dirían las mujeres sobre la terapia hormonal sustitutiva?

“Esta terapia es fantástica. Me siento con una gran energía en mi día a día personal, familiar y social”, respondió.

“Y cuento una anécdota: hace unos pocos años decidió detener el tratamiento durante un mes… y fue espantoso. Todos los phantasmas del pasado volvieron con un mazazo y tuve que retomar hormonoterapia porque mi calidad de vida era, de nuevo, depressente”, cuenta.

“Quiero agregar que tengo amigos de mi edad que viven un día con los mismos problemas que yo tenía antes de esta terapia (sofocos, insomnio, irritabilidad, dificultades sexuales, etc.). Ellas tienen dudas porque sus gynecólog@s no se la aconsejan”, expone.

“En cambio, yo siempre te estaré muy agradecida, Carmen, ya que me has ayudado a modificar el rumbo de mi vida con esta terapia hormonal”, concluyó.

Conversación en la consulta ginecológica entre la Dra. Sala y Eva, su paciente.

Fuente

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.