El director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias, Fernando Simón, ha hecho este martes un llamamiento a la prudencia con la viruela del mono, ha dicho que no hay que “sacar las cosas de quicio” y ha insistido en que lo prioritario es “saber qué ha pasado” y detector todos los mecanismos de transmisión del virus que la provoca.

El director del Centro Sanitario de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias, Fernando Simón, en el debate sobre estrategias y respuestas a las “Amenazas biológicas en España”, en el Congreso de los Diputados. EFE/JJ Guillén

Simón ha respondido así sobre la viruela del mono tras intervenir en la mesa redonda “Las amenazas biológicas en España”, organizada por el Grupo parlamentario Popular en el Congreso al ser preguntado por las prioridades de las autoridades sanitarias para abordar el brote de viruela que se extender ya por varios países.

España ha activado la alerta sanitaria en todo el territorio nacional para la detección y control de casos de viruela del mono tras haber confirmado medio centenar de casos, la gran mayoría en Madrid, además de otros casos sospechosos en proceso de estudio en el Centro Nacional de Microbiología.

Todos los casos de la viruela del mono confirmados en España son leves, según ha constatado este martes la Comisión de Salud Públicaque ha analizado la evolución de esta enfermedad sin adoptar nuevas decisiones sobre su seguimiento y control, que volverá a ser tratada mañana por el Ministerio y las comunidades en el Consejo Interterritorial de Salud.

Por el momento, el Gobierno descarta vacunar contra la viruela a los menores de 40 años, que no fueron inmunizados como las generaciones anteriores, hasta 1977.

El virus de la mono es una infección infecciosa causada por un virus infectado por África Central y Occidental que cursa con diferentes síntomas leves, especialmente una erupción cutánea que comienza en la cara y se extiende por el resto del cuerpo. Esta es una patología de traducción traslacional.

Según Simón, “la prioridad es saber lo que está pasando realmente: tenemos que tener información epidemiológica de los casos nuestros y de otros países, tratar de identificar bien todos los mecanismos y leinas de transmisión que se han establecido y luego, por suptar, por suptar, por, manejar y gestionar a los pacientes”.

Respecto a lo primero, el máximo responsable de las alertas sanitarias ha señalado que, aunque se barajan varias hipótesis sobre su origen y puntos con mayor riesgo de transmisión, ello no implica que sean los únicos. “Hay casos que han estado en Canarias y otros en Madrid, pero eso no quiere decir que no haya otros”, ha señalado.

Simon: Los afectados por la viruela del mono deben aislarse

In cuanto a los pacientes, la gestión del riesgo pasa por su aislamiento, “poco más”, y las precauciones que deben de tomar como no compartir ropa o vasos y platos y otras medidas que se han publicado ya en documentos como el Protocolo para la Acta detectivesca detección y maniobra de casos, elaborada por las técnicas de la ponncia de alertas del Ministerio de Sanidad y las comunidades.

“Ahora mismo no hay un problema que requiera ni grandes conocimientos ni grandes alharacas: ahora mismo necesitamos información y dejar que los equipos trabajen e investiguen para saber qué es lo que pasa”, ha reiterado Simón sobre la viruela del mono.

“Podemos hacer películas de todo lo que queramos, nunca podemos eliminar al cien por cien ninguna hipótesis”, aunque, según el experto, cualquier vía de propagación que no haya sido la natural es “poco probable”.

Algo que se sustenta en el hecho de que en los últimos años solo se haya contado con dos episodios de casos importantes en el Reino Unido, junto a los brotes que “no son grandes pero tampoco excesivamente pequeños” en algunos países de África occidental central .

“No tenemos que sacar las cosas de quicio”, ha invitado a Simón antes de insistir en que “ahora necesitamos informarnos, sacar adelante las investigaciones que se están llevando a cabo y que los equipos de Salud Pública pueden hacer tranquilamente su trabajo lo posajo para saber qué ha pasado y, a partir de ahí, dar más detalles. Mientras tanto, hay que ser un poco prudentes”, ha concluido.

Durante su intervención en la mesa redonda, el epidemiólogo se ha referido a la dificultad de identificar los riesgos biológicos: «había visto antes un caso», ha puesto como ejemplo.

Lo cual hace que la respuesta no sea “tan fácil ni tan rápida, lo que quiere decir que vamos a actuar más tarde de lo que nos gustaría” y, sobre eso, “no hay mucho que hacer”.

viruela mono
EFE/Miguel Muelas

“Afortunadamente”, tenemos mejores sistemas de vigilancia y de salud, un mayor acceso al mismo, una población con altas coberturas vacunales y una capacidad de investigación “enorme”.

Por citar un ejemplo, en 1.918 fallecieron 50 millones de personas de “la mal llamada queja española” con una población mundial de 1.500 millones; en dos años de covid-19, han desaparecido 6,2 millones de entre más de 7.900 millones de habitantes.

“En la próxima pandemia -ha vaticinado- probablemente el impacto menor, pero espero, por nuestro será bien, que la percepción del riesgo de la población sea igual o mayor, porque, si no, nos dormiremos en los laureles”.

“Hemos aprendido y cambiado mucho en 100 años, pero tenemos que seguir mejorando y exigir a nuestra población que nos presione para hacerlo cada vez mejor”, ha zanjado.

Fuente

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.