Esta iniciativa se enmarca en el Instituto Español de Resiliencia y el Colegio Oficial de Médicos de Madrid a través de un programa online que, a través de la resiliencia, pretende fortalecer a los sanitarios frente a futuras pandemias, así como combatir el cansancio pandémico actual.

“Queremos prevenir el estrés postraumático que sufren muchos profesionales, porque son ellos los que se preocupan por nosotros y también son seres humanos. Después de dos años de pandemia necesitamos fortalecer la salud mental de los trabajadores de la salud convirtiendo el estrés en resiliencia para evitar que sean más vulnerables en el futuro”, explica a EFEsalud Rafaela Santos, neuropsiquiatra y presidenta del Instituto Español para la Resiliencia (IER).

El proyecto es «muy ambicioso» y estará abierto para 2022. En un principio se han preparado 100 aseos para dar servicio, pero ya se trabaja para ampliarlo hasta los 1.000. Todos los profesionales del mundo de la salud pueden beneficiarse del programa, ya que sus destinatarios son los “cuidadores”, pudiendo incluso extenderse a la población general en un futuro.

“Ofrecemos la oportunidad de abrirlo a otros países para que uno pueda entrenar y entrenar a otros al mismo tiempo. La idea es formar formadores, puede ser muy gratificante”, dice la neuropsiquiatra.

El proyecto consiste en un programa de 30 horas durante cuatro semanas con sesiones de “aprendizaje en vivo”A la medida de cada paciente y con seguimiento personalizado por parte de un instructor.

En primer lugar, se realizará un diagnóstico para valorar el punto de partida en salud mental de cada trabajador sanitario y determinar el mejor procedimiento a seguir.

El programa consta de cuatro módulos (autoconocimiento, neurociencia y estrés, manejo de emociones y resiliencia) que se abre semanalmente, en el que se guardan materiales grabados y pruebas de evaluación.

Está dirigido por un equipo multidisciplinario de profesionales de la salud mental y la resiliencia. La guía está a cargo de José A. Cabrales, psiconeuroendocrinólogo; Noelia Mata, psicóloga experta en Inteligencia Emocional y Resiliencia; y la propia Rafaela Santos.

estrés laboral

En las sesiones se desarrolla la parte emocional y posteriormente se trabaja el estrés. Finalmente, ayuda al proveedor de atención médica a construir y fortalecer su resiliencia.

“Es el estrés crónico el que daña el cuerpo. El estrés agudo puede ser beneficioso ya que nos hace más productivos y nos ayuda a superar los desafíos, por lo que nos sentimos bien. El problema es que ese estrés se cronifica en el organismo al no haber posibilidad de recuperación y retos que no podemos afrontar”, dice la experta.

“Esto completa cambios en el cuerpo -dice- que se manifiestan con síntomas de ansiedad, depresión o estrés postraumático. En el 10% de las personas que padecen fatiga pandémica desarrollan estos síntomas y en los sanitarios que hemos atendido está muy presente, por lo que hay que prevenirlo”.

A pesar de la corta distancia del programa, la idea es que las personas a las que sirve puedan crear una estructura les permite afrontar los retos del futuro. En los casos más graves, el tratamiento es realizado por profesionales y, si es necesario, tratamiento farmacológico para paliar los síntomas.

resiliencia en el cuidado de la salud
Un sanitario atiende a un paciente de covid en un hospital de Roma. EFE/EPA/GIUSEPPE LAMI

La motivación, el problema más común

El proyecto, que comenzó en enero, muestra que uno de cada dos trabajadores de la salud atendidos hasta la fecha sufre de trastornos del sueño.

Sin embargo, el neuropsiquiatra apunta que “la falta de motivación y el estrés son los síntomas más habituales”, junto a problemas de depresión e irritabilidad.

“Los profesionales de la salud corren el riesgo de infectarse a sí mismos y a sus familias. En su trabajo se deben tomar decisiones importantes, como a quién se le debe dar un inhalador según los protocolos, como sucedió durante la primera ola. Un marco más costoso y doloroso que el que sufre la población en general”, confirma Rafaela Santos.

“Algunos gobiernos han establecido líneas directas, pero estos programas no son efectivos, como es el caso de la línea directa para suicidas. Los centros de salud han hecho lo que pueden, pero las vulnerabilidades superan los recursos”, dice.

«Desde el Instituto creemos que estos parches no solucionan el problema real, ya que la solución son los programas de intervención y hay que saber comunicarlo a las administraciones. Queremos saber sobre este programa para que los trabajadores de la salud sepan que pueden contar con nosotros”, sostiene Santos.

Para los jóvenes profesionales de la salud, esto se magnifica. Tres médicos residentes en Madrid se suicidaron recientemente a causa de las difíciles condiciones, lo que es motivo de especial preocupación.

El neuropsiquiatra explica que “los jóvenes sanitarios no se endurecen ante la experiencia y empiezan a sanar toda la ilusión y ver con impotencia a la gente morir sin ningún tipo de apoyo”.

Por ello, pretende “intervenir y ayudarles a convertir este cansancio pandémico en un estado aceptable”.

síndrome de burnout

Según la Asociación de Médicos y Titulados de Madrid (AMYTS), el 50% de la plantilla sanitaria madrileña sufre “burnout”, también conocido como “síndrome del trabajador quemado”, que hace referencia a la definición de estrés laboral.

El sindicato niega que sobre un 20% de los profesionales quieren irse la profesión debido a las duras condiciones de trabajo y 15% de polimedicados Trabajo.

La Organización Mundial de la Salud llamó a esta fatiga pandémica, que se refiere a una “reacción agotada, vista gradualmente en el tiempo, ante un conflicto persistente y no resuelto, que puede conducir a la alienación y la desesperación”.

Esto significa que cuando una persona está sujeta a un estrés crónico severo e intermitentemente, como en este caso de COVID, existe el riesgo de que no haya posibilidad de recuperación.

Según la OMS, el 60% de la población mundial padece este trastorno y el 40% de los españoles. Para los trabajadores de la salud, este problema se agudiza ya que han tenido que seguir atendiendo, doblando turnos y viendo sufrir y morir a sus pacientes.

Desde el Colegio de Médicos y el Instituto de Resiliencia están ofreciendo becas para participar en el programa de forma gratuita gracias al patrocinio de empresas y fundaciones que se han sumado a la causa como la Fundación La Caixa, Mahou, Fundación Ramón Areces o la aseguradora. Línea recta. Además, cuentan con crowdfunding abierto para que toda la sociedad pueda participar y cooperar.

En 2020, el Instituto de Resiliencia habilitó una línea telefónica gratuita hasta el verano porque vieron la necesidad de cuidar la salud mental. Atendieron a 432 personas, entre público en general y profesionales de la salud, y se dieron cuenta de que había un problema.

Muchos sanitarios con los que contactaron explican que “no quieren saber más de covid y ni siquiera de tratamientos porque están cansados ​​y no pueden seguir luchando”.

Por eso, subrayan desde el programa, a través de la resiliencia, “que es momento de actuar en la sombra para que puedan recuperar los recursos que han perdido durante estos dos años de pandemia y que puedan afrontar los retos que se avecinan. «

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