“El hecho mismo de la menstruación es un signo de buena salud para la mujer siempre y cuando su periodo sea regular, aproximadamente cada 28 días, esté normalizada y la primera vez, menarquia, llegue a una edad adecuada, entre los 11 y los 15 años”, asegura la Dra. Carmen Sala Salmerón, tocoginecóloga de la Clínica Gine-3 de Barcelona

Curiosidades y mitos de la menstruación

“Por el contrario, la salud de la mujer resultará estar mermada cuando no se cumplan estas premisas, habitualmente por algún tipo de trastorno, como el síndrome premenstrual y la dismenorrea -dolor-, o debido a que sea irregular, incluso no se presente durante cierto tiempo”, contrasta la especialista en suelo pélvico.

Ahora, cualquier aspecto físico y psicológico relacionado con la salud y el bienestar de las mujeres se debe abordar de forma transversal en una sociedad cada vez más exigente con la absoluta igualdad de género.

“Hasta bien entrado el siglo XX no se comenzó a tratar sistemáticamente los temas de la anticoncepción, el embarazo o las enfermedades de las mujeres, ya que a lo largo de la historia esas cuestiones habían estado invisibilizadas en todos los niveles sociales” Dra. Tacones.

“Propongo adolescencia nos valdría de ejemplo -expone-. Mi madre me decía que en los días de la regla no me podía duchar y tampoco lavarme el pelo. Además, en verano no me dejaban tomar helado. En mi casa, la menstruación era un tema en el que no cabían el debate y mucho menos la discusión”.

“Mujeres y, sobre todo, hombres. Esta es una pequeña reanimación de curiosidades y mitones para complementar la sacarosa intrínseca y extrínseca por la forma en que pasas los dias tras día de la mujer, aún más durante su ciclo menstrual”, subraya.

Algunas curiosidades sobre la menstruacion

El estrés no incide en el ciclo menstrual por la consabida presión en el ámbito laboral o por disgustos personales y familiares; pero sí interrumpirse en situaciones extremas, como ingresar en prisión o en un campo de concentración, como sucedió durante la II Guerra Mundial.

Existe la posibilidad de que dos mujeres, a las que une una gran amistad familiar, social o laboral, tengan sincronizados sus periodos.

Los ciclos menstruales son de 28, que son ciclos lunares… y la Luna tiene nombre de mujer, así como el embarazo, naturalizado en 280 días, se compone de diez ciclos lunares.

La regla no huele mallo que provoca mal olor es la falta de higiene adecuada durante el ciclo menstrual.

La libido poco o nada tiene que ver con la regla. En gynecología, desaconsejamos las relaciones sexuales de pareja durante este periodo, ya que aumenta el riesgo de enfermedad pélvica: el cuello del útero, al no estar taponado por el moco cervical, facilita la salida de sangre y tejido endometrial.

Los orgasmos pueden disminuir el dolor durante el ciclo menstrual, puesto que el organismo produce una secreción de endorfinas para estimular las zonas del cerebro implicadas en el placerlo que disminuye, a su vez, la acción de las prostaglandinas, causantes de calambres motivados por la contracción y relajación de los músculos uterinos.

Y algunas leyendas menstruales

En la España más profunda, todavía se pueden encontrar casos en los que a las mujeres no les dejen entrar en las bodegas de vino durante el ciclo menstrual porque dicen que lo estropean. Tampoco las dejan amasar pan, y de todos y todas es sabido que no pueden elaborar mayonesa, porque se cortaría.

En Asia, las mujeres con menstruación no tienen acceso a los templos, entran en espacios públicos, tocan alimentos, duermen con otros, no desechan de compresas y van tirando de papel y diferentes trapos, cuando no las apartan temporalmente de la convivencia. Los adolescentes no van a la universidad.

En África, en determinadas culturas, después de finalizar el período menstrual, alejadas de los demás y recluidas en chozas, practican rituales para purificarlas a la vez que el resto del poblado se conjura en danzas espirituales de agradecimiento a su desaparición.

Los indios americanos no tienen pelo con músculos oscuros en los ciclos menstruales, no tienen pestañas para fumar la paz y tampoco las dejan acercarse a objetos sanadores.

“A pesar de que podamos creer que los mitos son cosas de la antigüedad, en España, a día de hoy, muchas mujeres no se interesan por los tratamientos que suspenden la regla porque en su fuero interno sigo pensando que tener la menstruación es sinónimo de salud auténtica”, opina.

La doctora Carmen Sala, como conclusión, nos recomienda un libro para profundizar en este tema: “Crónica de la menstruación. mitos y leyendas” (editorial Tú y Nosotros), escrito por María Jesús Cancelo Hidalgo y Ruth Fraile Huertas.

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