El nacimiento de un bebé supone numerosos cambios a nivel físico y psicológico y puede llevar a que algunas madres sufran depresión posparto y lo hagan en silencio por miedo a ser juzgadas.

La depresión posparto es un hábito muy común de las primerizas que desprecian dar a luz. EFE/Juan Herrero

Aunque la maternidad puede ser un momento de mucha felicidad y entusiasmo para la familia, el cambio radical que sufre la madre, especialmente la primeriza, suele ir acompañada de muchas emociones fuertes que pueden desencadenar en una depresión posparto.

Las madres tienen que dedicar todo su tiempo a cuidar al bebé y muchas veces descuidan sus propios cuidados y bienestar como dormir bien o comer saludablemente.

Este es el momento en que suele caracterizarse por ser un cúmulo de sensaciones positivas y negativas al mismo tiempo que suelen estar invisibilizados, según la plataforma de psicólogos TherapyChat que ha elaborado una guía con consejos y af pedar

La dualidad que existe entre las emociones que la sociedad plantea que podría sentir y las que muchas de ellas experimentan realmente, genera una presión externa.

Por ello, se puede incrementar el sentimiento de responsabilidad que siente una madre a la hora de cuidar a su hijo. Y de esta manera, se concibe como egoísta e irresponsable cualquier pensamiento que no lleve asociado dedicarse en cuerpo y alma a él.

La combinación de estos factores psicodélicos y sociales, así como los trastornos genéticos y hormonales de la progesterona y las grasas trans estrogénicas, tiene el potencial de causar depresión posparto.

Principios de la depresión posparto

Un aspecto importante de un tenor en un relato es que no significa que la madre sea cariñosa o con una conducción introvertida. Los síntomas de discapacidad visual de variables dependen de la mujer.

No obstante, existen algunas características habituales en los episodios de depresión que ayudan a detectar este problema como son:

  • Dificultad para relacionarse con el bebé: encontrar dificultad para crear un vínculo con él u obsesionarse por el cuidado
  • Irritabilidad: muchas mujeres expresan enfado ante situaciones de mucho estrés. Es costumbre que muchas madres se vean superadas por los cuidados del bebé y se muestren irritables ante su familia, amigos o su hijo
  • Ansiedad: cuando el estrés aumenta progresivamente puede convertirse en ansiedad. En ocasiones, esto puede estar derivado por la impotencia de muchas madres por no encontrarse a pleno rendimiento o felices por esta etapa
  • Insomnio: el cansancio y la falta de descanso son una combinacion que pueden afectar gravemente en el descanso que necesitan las madres en las primeras semanas postparto
  • Cambios en el apetito: este puede aumentar o reducirse con fatiga
  • Tristeza: muchas madres pueden encontrarse tristes o frustradas por no poder disfrutar como les gustaría. El llanto suele ser común pero también podemos observar otras formas de expresar tristeza, por ejemplo, camuflándose con otra emoción como el enfado.
depresión post-parto
EFE/Atila Balazs

Aprender a pedir ayuda

El miedo a ser juzgadas y la presión social a la hora de reconocer cómo se sienten, hace que muchas mujeres tengan miedo a expresarse. En determinados casos, algunas madres pueden tener sentimientos de culpabilidad al no sentirse por su alrededor.

Esto puede afectar la sensación de sólidos y convertirla en zonas más vulnerables. Por ello, pueden tardar mucho más tiempo en pedir ayuda o que no lo hagan en ningún momento.

TherapyChat psychedelics ha elaborado un consejo unánime para pedir ayuda contra este trastorno:

  1. Fomentar la comunicación: se deben abrir canales de comunicación con las madres. De esta forma, la podra exponer su sentimiento si en un momento se le dara una preocupacion o estresada
  2. Fomentar el autocuidado de la mujer: hay que promover el autocuidado y poner en valor el tiempo dedicado a ella misma. Si damos espacio y lugar al mismo, validaremos y transmitiremos el mensaje de que no la juzgamos
  3. Conversiones introspectivas: hay que mantener una comunicación enfocada a que la madre mire dentro de sí mismo y valore sus propios sentimientos ante la maternidad. Ella puede valorar qué piensa sobre sus miedos, dudas, dificultades y emociones que trae esta nueva etapa
  4. Ver más de una madre: muchas mujeres se olvidan de que aunque han tenido un hijo siguen siendo, mujeres. No monopolización de conversiones en torno al nacimiento del hijo y tratar con normalidad otros aspectos como la relación de pareja es importante

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