Al cerebro no le gustan las altas temperaturas y ni mucho menos los contrastes en el termómetro. En general, el cerebro es el encargado de regular la temperatura de nuestro cuerpo. Ahora bien, según el doctor Javier Camiña, vocal de la Sociedad Española de Neurología, en los días en los que el calor nos azota con fuerza solemos estar más lentos, no solo en nuestros movimientos, sino también a la hora de pensar y de execute El calor no le va bien.

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