Previsiones del Banco de España sobre el PIB de España para 2022, 2023 y 2024 – EPDATA

Dispara la inflación al 8,7% en 2022, un punto y medio más, y al 5,6% en 2023, tres puntos por encima respecto a la estimación previa

MADRID, 5 de octubre. (PRENSA EUROPA) –

El Banco de España ha elevado su previsión de crecimiento de la economía española hasta el 4,5% este año, cuatro décimas por encima de su estimación anterior de junio, pero la ha recortado 1,4 puntos desde 2023, hasta el 1,4%, muy por debajo del 2,1 % estimado por el Ejecutivo. Para 2024, se prevé un crecimiento del 2,9%, tres décimas más.

Según el último Informe Trimestral de la Economía Española publicado este miércoles, la recuperación del nivel de producto previo a la pandemia probablemente se retrase hasta el primer trimestre de 2024, uno o dos trimestres más tarde que la proyección de junio del organismo.

El nivel del PIB de la economía española sigue estando 2,2 puntos porcentuales por debajo del nivel alcanzado a finales de 2019, mientras que en el conjunto de la eurozona el nivel de actividad ya está en el segundo trimestre de este año, casi 2 puntos por encima.

El notable descenso del crecimiento del próximo año responde a las importantes tasas de inflación, las condiciones de financiación menos favorables, las dificultades de las empresas de los ramos más afectados por el recrudecimiento de la crisis energética para desarrollar su actividad, el aumento de la incertidumbre y el debilamiento de la demanda global.

Ello añadió que, pese a la mejora de las estimaciones de crecimiento este año, el Banco de España prevé una «desaceleración importante» de la actividad económica durante la segunda mitad de 2022, que tendrá un «efecto arrastre» en 2023. Por tanto, el avance del 4,5% proyectado por el organismo este año refleja, fundamentalmente, los repuntes de la actividad que ya se materializaban hasta el segundo trimestre.

Según explica el Banco de España, tras el punte de la actividad del segundo trimestre, diversos desarrollos han incidido negativamente sobre la actividad en los meses de verano y han «ensombrecido» las perspectivas económicas. De hecho, en el tercer trimestre las previsiones apintan a un crecimiento de solo el 0,1% intertrimestral.

LA ACTIVIDAD RECOBRARÁ VIGOR CRECIENTE A PARTIR DE LA PRIMAVERA

Desde el punto de vista de los trimestres inmediatos, los altos precios del gas y la electricidad afectarán negativamente a la actividad económica, aunque el Banco de España no prevé un racionamiento severo de gas ante la interrupción total del suministro desde Rusia.

La actividad recuperaría un vigor creciente a partir de la primavera gracias al paulatino alivio de las tensiones en los mercados energéticos, la paulatina resolución de las alteraciones en las cadenas globales de suministro y una mayor exhibición relativa de los fondos vinculados al programa ‘Next Generation’ UE ‘.

El advirtió, no obstante, de que se está desarrollando con un «cierto retraso» con respecto a las proyecciones de junio. Ahora el Banco de España estima que los fondos que llegarán este año serán de unos 12.000 millones, frente a los 20.000 millones previstos anteriormente.

Por otro lado, los flujos de turistas extranjeros, que prácticamente han recuperado los niveles previos a la crisis sanitaria, también actuarán como soporte de la actividad, aunque su dinamismo se moderará en el corto plazo por los efectos del repunte inflacionario. sobre las rentas reales de los potenciales turistas.

DISPARA LA INFLACIÓN EN 2022 Y 2023

En cuanto a la inflación, el Banco de España ha elevado sus previsiones para 2022 desde una previsión media del 7,2% hasta el 8,7% para este año. Además, las perspectivas empeorarán de cara a 2023, cuando el IPC se situará en el 5,6%, tres puntos más respecto a la previsión anterior. En 2024 se estima que la tasa será del 1,9%, superior en una décima a la previsión anterior.

Al contrario que el IPC general, no se espera que la inflación subyacente descienda desde sus elevados niveles actuales hasta la próxima primavera. El motivo es que, en los próximos meses, se seguirá completando la traducción de los recientes incrementos en los costos de las empresas.

Y el componente subyacente alcanzará el 3,9% este año, frente al 3,2% anterior, y se moderará al 3,5% en 2023 –si es superior al 2,2% de la estimación anterior– y al 2,1% en 2024 , superior en una décima respecto a la previsión pasada.

EL MECANISMO IBÉRICO RECORTÓ UN PUNTO EL IPC DE AGOSTO

Un elemento que tiene contenido la dinámica inflacionista en los últimos meses son las acciones puestas en marcha por las autoridades precisamente para limitar los efectos de ese aumento del precio del gas.

En concreto, se estima que, en agosto, estas medidas contribuyeron a reducir la tasa de inflación general en algo más de 2 puntos porcentuales. De este monto, aproximadamente la mitad corresponde al efecto del mecanismo de limitación del precio del gas utilizado en la generación de energía eléctrica.

MEJORES PREVISIONES DE DÉFICIT Y DEUDA

En cuanto a la evolución del empleo, la institución ha mantenido la previsión para este año, en el que prevé una tasa de paro media del 12,8%, aunque aumentará ligeramente hasta el 12,9% en 2023 y terminará en 2024 en el 12,4. %

Por otro lado, el organismo mejora sus estimaciones de ingresos y gastos para este año, ya que el déficit público se mantendrá en 2022 en el 4,3% del PIB, frente al 4,6% estimado anteriormente. Además hay mejores perspectivas también para 2023, con una tasa del 4% frente al 4,5% anterior, pero empeora una décima la de 2024 al 4,3%.

Por otro lado, ha mejorado sus estimaciones para la deuda en 2022, situándose ahora en el 113,3% del PIB, frente al 114,9% previsto anteriormente. Para 2023, la deuda estará en 110,7% del PIB, mejor que la estimación anterior de 113,2%, y en 2024 caerá por debajo del umbral de 110% y estará en 109,9%, mejor que en las previsiones anteriores (112,5 %).

El principal riesgo para la economía española se deriva de la evolución del mercado del gas y su manifestación tanto a través de la evolución de los precios como de las cantidades. En el escenario desfavorable de precios, el nivel del PIB en 2024 sería un punto inferior al implícito en las proyecciones actuales, mientras que la inflación sería 1,1 puntos superior en 2023 y cinco décimas superior en 2024

Además, el organismo advierte de las incertidumbres asociadas al grado de traslación de los aumentos de precios y costes recientes al resto de los precios de la economía y los salarios.

AUMENTA LA PROBABILIDAD DE EFECTOS DE SEGUNDA RONDA

En este sentido, nótese que la intensidad con que se está produciendo la transmisión de los mayores costes de producción a los precios finales en los últimos meses “habría aumentado la probabilidad de que los efectos del segundo retorno o retroalimentación entre precios y salarios significativos y, por tanto, un agravamiento adicional del proceso inflacionario.

Asimismo, en el contexto actual, de elevada incertidumbre, no se puede descartar ningún eventual repunte del ahorro por motivos precautorios que lastre el gasto de los hogares y el dinamismo del consumo agregado.

Finalmente, el Banco de España alerta de que las pérdidas acumuladas en el valor real de la renta de empresas y familias, combinadas con los tipos de interés mayoritarios, aumentan la vulnerabilidad de aquellos agentes con una situación económica y financiera menos sólida, lo que podría incidir sobre sus niveles de gasto en mayor medida.

El director general del Banco de España, Ángel Gavilán, ha insistido en la importancia de impulsar un pacto de alquileres entre patronal y sindicatos. Gavilán ha señalado, no obstante, que ese pacto ya se está produciendo de forma implícita, ya que el crecimiento de los salarios es inferior a la inflación y los márgenes empresariales están relativamente contenidos.

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